jueves, 1 de diciembre de 2011

Haz lo que te digan, no pienses por ti mismo.


Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compacdiscs y abrelatas eléctricos.
Elige la salud: colesterol bajo y seguros dentales, elige pagar hipotecas a intéres fijo, elige un piso piloto, elige a tus amigos.
Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos. Elige el bricolage y pregúntate quien coño eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el puto sofa a ver teleconcursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura.
Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima ,en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoistas y hechos polvo que has engendrado para reeemplazarte.
Elige tu futuro. Elige la vida.
Pero, ¿por qué iba a querer hacer algo así?. Yo elegí no elegir la vida. Yo elegí otra cosa, y las razones: No hay razones.
¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?
La gente se cree que esto no es más que miseria y desesperación y muerte y toda esa mierda que no hay que olvidar. Pero lo que olvida es el placer que supone. De lo contrario no lo haríamos, después de todo no somos gilipollas, joder, bueno...al menos no tan gilipollas.
Coge el mayor orgasmo que hayas tenido, multiplícalo por mil y nisiquiera andarás cerca.
Cuando estás enganchado tienes una única preocupación: PILLAR. Y cuando te desenganchas, de pronto tienes que preocuparte de un montón de otras mierdas:
-No tengo dinero: No puedo ponerme pedo.
-Tengo dinero: Bebo demasiado.
-No consigo una piva: No hecho un polvo.
-Tengo una piva: Demasiado agobio.
Tienes que preocuparte de las facturas, de la comida, de algún puto equipo de fútbol que nunca gana, de las relaciones personales y de todas las cosas que en realidad no te importan cuando estas auténtica y sinceramente enganchado al caballo.
El único inconveniente, o al menos el mayor inconveniente, es que tienes que aguantar a todo tipo de capullos diciéndote: ¡Jamás envenenaría mi organismo con esa mierda ¡Todo es puta química, no jodas! ¡Es desperdiciar tu vida, tio, emponzoñarte el cuerpo con esa mierda! ¡Las oportunidades que has tenido, hijo! ¡La has cagado tirándote a las vías con esa porquería!
De vez en cuando,incluso yo, he pronunciado las palabras mágicas: ¡Nunca más, tio, me quito de este rollo! ¡He terminado con esta mierda! ¡Esta vez lo haré bien, voy a llegar hasta el final! ¡Desengancharme para siempre!

viernes, 4 de noviembre de 2011


A los pueblos muchas veces les hablan de democracia los mismos que la están negando en su propio suelo; a los pueblos les hablan de democracia los mismos que la escarnecen, los mismos que se la niegan y los pueblos no ven más que contradicciones por todas partes. Y por eso nuestros pueblos han perdido, desgraciadamente, la fe. Han perdido la fe, que se hace tan necesaria en instantes como este para salvar al continente para el ideal democrático, mas no para una democracia teórica, no para una democracia de hambre y miseria, no para una democracia bajo el terror y bajo la opresión, sino para una democracia verdadera, con absoluto respeto a la dignidad del hombre, donde prevalezcan todas las libertades humanas bajo un régimen de justicia social, porque los pueblos de América no quieren ni libertad sin pan ni pan sin libertad.

miércoles, 2 de noviembre de 2011



Cuando haya desaparecido la subordinación esclavizadora, de los individuos a la división del trabajo, y con ella, la oposición entre el trabajo intelectual y el trabajo manual; cuando el trabajo no sea solamente un medio de vida, sino la primera necesidad vital; cuando, con el desarrollo de los individuos en todos sus aspectos, crezcan también las fuerzas productivas y corran a chorro lleno los manantiales de la riqueza colectiva, solo entonces podrá rebasarse totalmente el estrecho horizonte del derecho burgués, y la sociedad podrá escribir en sus banderas: ¡De cada cual, según sus capacidades; a cada cual, según sus necesidades!